"Ponemos a su disposición esta sección para que puedan disponer de un espacio donde publicar sus opiniones, propuestas o sugerencias sobre cualquier tema de actualidad , histórico, profesional , gastronómico, etc .…., con los únicos limitos que los expuestos en el Art. 20 de la Constitución Española de 1978"
Articulo enviado por: Eduardo Seva
Paradigma de haber apuntillado el sector primario agrícola y pesquero para sustituirlo por un turismo de cuarta. Paradigma de la desorganización total de su territorio, de no saber lo que quieren en realidad, a base planes parciales fallidos y modificaciones parciales. Paradigma del desamor a sus gentes, al diseño, al buen gusto, a la limpieza de sus calles, a la estética de sus barrios, a los parques y ajardinamientos, al bienestar de los vecinos en definitiva. Un colosal desastre.
Por lo que sea (como diría la Muñoza), debido a mi trabajo o por mero gusto de viajar mientras se podía hacer sin miedo a la gentrificación, he conocido muchas ciudades y pueblos, grandes y pequeñas capitales y paisaje rural arrosariado de pequeños asentamientos humanos. Todos ellos se han organizado de la manera que han sabido y podido.
Unos, son grandes núcleos de población y con grandes presupuestos; otros, con las necesidades más básicas se han sabido apañar con muy poco dinero de los ciudadanos contribuyentes y mantienen una gestión que, mal que bien, han ordenado su territorio y sus usos con sabiduría, orden y diligencia.
Conozco la gran manzana de Manhattan que, a pesar de los momentos de crisis por los que ha pasado, hoy y siempre ha conservado ese atractivo único que creo todos conocemos. He visto San Francisco o Vancouver, ciudades bonitas donde las haya, ciudades entretejidas con jardines y unidas al encanto del Pacífico, como lo fue, en su día y antes de la guerra con Rusia, la capital de Ucrania, Kiev. He pasado por muchos de los pueblos del medio oeste estadounidense habitados por lo que llaman White Trash con poblaciones insignificantes. He visitado, durante largas estancias, antiguas ciudades del antiguo imperio español en Centroamérica y Sudamérica, auténticas golosinas para nuestros sentidos: cuidadas, limpias, mantenidas con cariño, centros históricos que mantienen el ensueño de haber sido trasladado en el tiempo siglos atrás.
Conocemos Benidorm, paradigma del urbanismo bien planificado desde un principio, donde la caja negra esconde lo que quiera esconder, pero las entradas y salidas se conocen con rigor y al detalle y donde la masificación no se nota. Los que hayan tenido la suerte de haber visitado los poblamientos del sureste asiático creo que pueden decir cosas parecidas de las grandes capitales de Tailandia, China, Camboya, Vietnam o la antigua Birmania.
Bueno, pues aquí, en pleno mar Mediterráneo, en una costa privilegiada por sus playas de arena calcárea fina, trozos con pequeños acantilados, praderas de Posidonia oceanica, clima atemperado en invierno y un poco más caluroso en verano, fiestas patronales, buena gastronomía, aquí donde acuden miríadas de turistas en busca de descanso y placeres para los sentidos después de 11 meses de trabajo, refugio de capitalinos y mesetarios en general. Bueno pues aquí, sigo diciendo, está Campello (topónimo en castellano), otro paradigma.
Paradigma de la contradicción; de: ahora estar por la sedición y el autogobierno, lejos del término de Alicante, pero quiero la huerta de San Juan, a: "mira, no había pensado yo lo rentable que puede ser la arena de la playa”.
Paradigma de haber apuntillado el sector primario agrícola y pesquero para sustituirlo por un turismo de cuarta. Paradigma de la desorganización total de su territorio, de no saber lo que quieren en realidad, a base planes parciales fallidos y modificaciones parciales. Paradigma del desamor a sus gentes, al diseño, al buen gusto, a la limpieza de sus calles, a la estética de sus barrios, a los parques y ajardinamientos, al bienestar de los vecinos en definitiva. Un colosal desastre.
Y esto lo estoy dejando señalado yo que, aunque nacido en la capital de la provincia, un buen día me sentí atraído por esta localidad y desde hace 36 años es donde tengo mi padrón. No es que haya pasado un buen día yendo a Castellón y me haya causado esta impresión el aspecto de este pueblo. Es que lo vivo día a día, vivo cotidianamente esta desidia, esta indolencia. No es que me haya levantado un buen día y me haya dado la locura de pensar que Campello se está portando mal conmigo pero que en el fondo es el magnífico pueblo con tanta demanda de visitas que la cola da dos vueltas a la manzana en las oficinas de turismo de todo el planeta, no. Es que la mayoría de las gentes con las que tengo la oportunidad de contrastar estas ideas, están de acuerdo con ellas.
¿Buscamos soluciones? Habrá que buscarlas y, sobre todo, encontrarlas. Porque todo el peso de la gracia de este pueblo no va a estar en las fiestas de moros y cristianos del mes de octubre o en las paellas con las que se engorda a los visitantes.
Habrá algo más que eso en la gerencia del bienestar de 30.000 personas ¿no es verdad?
Habrá que buscar otras formas de mantener la limpieza, habrá que cuidar el pavimento, habrá que suministrar los servicios mínimos como el alcantarillado, habrá que mantener los jardines y parques infantiles, habrá que negociar una planta de tratamiento de R.S.U. que hace años da problemas, habrá que agilizar los trámites para la apertura de centros de salud y escolarización, habrá que cuidar el poco patrimonio testimonial que tenemos, habrá que espabilar a la administración local, habrá que darle un empujón gordo a la cultura (lo otro son solo fiestas).
¿Qué pasa, pues?
Habrá que buscar una explicación, una causa o motivo y, por supuesto, una solución; no son manías mías, hay un numeroso grupo de gente que expresa cosas parecidas en redes sociales señalando las mismas o parecidas carencias municipales. Si este desdén, esta desidia, esta indolencia está tan arraigada en el gobierno de este municipio, es posible que se deba a la falta de empatía de sus gobernantes, que llevan muchísimos años desarrollando esta conducta y han viciado en este status a los gobernados y eso tiene una solución bien clara y una oportunidad en el próximo mes de mayo.
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